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CÓMO ELEGIR LA RELACIÓN DE MARCHAS ADECUADA PARA SUBIR
Seleccionar la relación de marchas adecuada para subir puede marcar la diferencia entre sufrir subiendo una colina o ascender de manera eficiente hasta la cima. Los ciclistas de todos los niveles enfrentan la misma pregunta: cómo equilibrar cadencia, fuerza y configuración de la bicicleta para pendientes pronunciadas. Este artículo desglosa la mecánica de las relaciones de marchas, el papel de los platos y los piñones, y ofrece consejos prácticos para adaptarlos a tu condición física, terreno y objetivos de pedaleo. Al final, sabrás exactamente cómo configurar tu transmisión para conquistar subidas con confianza y estrategia.
Entendiendo las relaciones de marchas
Elegir la relación de marchas correcta para subir empieza por comprender qué significan realmente las relaciones de marchas. En esencia, estas describen cuántas veces gira la rueda trasera por cada pedalada. Esto se determina por la combinación de tu plato (la marcha delantera) y el piñón de tu cassette (la marcha trasera). Un plato más pequeño combinado con un piñón más grande produce una marcha más fácil, permitiendo mayor cadencia con menos fuerza —perfecto para subidas empinadas. Por el contrario, un plato grande y un piñón pequeño generan una marcha más dura, ideal para velocidad en terreno plano o descensos.
Principios mecánicos clave
Para entender cómo las relaciones influyen en las subidas, considera estos elementos: tamaño del plato (medido en dientes), rango del cassette, tamaño de las ruedas y longitud de la biela. Cada factor afecta la transferencia de torque y la cadencia. Las relaciones bajas (como 34/32) proporcionan ventaja mecánica, facilitando girar en subidas incluso a baja velocidad, mientras que las relaciones altas (como 53/11) maximizan potencia a alta velocidad pero resultan duras en pendientes pronunciadas.
Plato: Más pequeño = subida más fácil.
Cassette: Rangos amplios ofrecen versatilidad en terreno mixto.
Cadencia: La cadencia ideal en subida es 80–90 rpm para evitar fatiga.
Torque: Las relaciones bajas reducen esfuerzo en rodillas y músculos.
Al trasladar esta mecánica a la práctica, los ciclistas pueden elegir configuraciones adaptadas a su fisiología y perfil de ruta. Una relación 1:1 (por ejemplo, 34 delantera, 34 trasera) se considera una base para subidas sostenidas, mientras que ciclistas avanzados pueden optar por relaciones más altas si cuentan con fuerza y resistencia.
El papel de la cadencia y la biomecánica
Mantener cadencia es más sostenible que forzar la subida con fuerza bruta. Los ciclistas profesionales enfatizan girar eficientemente, reduciendo acumulación de ácido láctico y preservando glucógeno. Para ciclistas recreativos, elegir una relación moderada que permita una cadencia rítmica suele resultar en subidas más rápidas y menos dolorosas, incluso si la velocidad máxima es menor.
Seleccionando relaciones para distintos terrenos
No todas las subidas son iguales. Colinas cortas y explosivas requieren marchas distintas a ascensos alpinos de una hora. La elección correcta depende de la pendiente, distancia y condición física. Los ciclistas en terrenos planos pueden priorizar cassettes ajustados (11–28) para transiciones suaves, mientras que los de montaña necesitan rangos amplios (11–34 o 11–36) para mantener cadencia estable en rampas empinadas.
Ajustando la marcha a la pendiente
El porcentaje de pendiente es la variable más importante. Una inclinación del 5% se maneja con marchas intermedias, pero cuando supera el 10%, las marchas bajas son imprescindibles. Ciclistas amateurs se benefician de platos compactos (50/34) con cassettes de rango amplio, mientras que los profesionales pueden manejar configuraciones estándar gracias a su mayor potencia.
Terreno plano: 52/36 con cassette 11–28 para potencia suave.
Colinas onduladas: 50/34 con cassette 11–30 para equilibrio.
Subidas de montaña: 50/34 con cassette 11–34 o incluso 11–36.
Gravel/aventura: Sub-compacto (48/32) o transmisiones 1x con 40 delantero y 42 trasero para pendientes extremas.
Consideraciones fisiológicas y de entrenamiento
Ciclistas con FTP (Potencia Umbral Funcional) alto pueden sostener marchas mayores, mientras que principiantes deben optar por relaciones que eviten forzar la subida. El volumen de entrenamiento también importa: quienes afrontan múltiples ascensos largos necesitan marchas que conserven energía durante horas, no solo para un ascenso.
En última instancia, es mejor pecar de marchas más fáciles. Tener una opción de respaldo evita bajarse de la bici y asegura mejor recuperación durante el recorrido. Las transmisiones modernas ofrecen tanta flexibilidad que elegir comodidad sobre ego casi siempre resulta en tiempos generales más rápidos.
Estrategias avanzadas para subir
Una vez dominados los conceptos básicos, afinar las relaciones de marchas se convierte en parte de la estrategia avanzada de subida. Esto implica optimizar cambios de cadencia, anticipar variaciones de pendiente y aprovechar la tecnología de transmisión. Sistemas electrónicos como Shimano Di2 o SRAM eTap permiten microajustes que minimizan la pérdida de impulso, especialmente útiles en pendientes variables.
Optimizando cadencia y cambios
Los ciclistas experimentados tratan la cadencia como una moneda que se gasta sabiamente. Cambiar anticipadamente —bajar de marcha antes de una pendiente empinada en lugar de durante ella— evita el temido estancamiento. Usar saltos pequeños en el cassette permite mantener cadencia suave, por eso los profesionales suelen usar cassettes de relación cerrada cuando el terreno lo permite.
Cambiar temprano para mantener el ritmo.
Usar potenciómetros para monitorear potencia en subidas.
Experimentar subiendo sentado vs. de pie.
Mantener la línea de cadena recta para reducir desgaste de transmisión.
Mejoras tecnológicas y opciones de transmisión
La tecnología moderna amplía las opciones de relación de marchas. Los cassettes de 12 velocidades de rango amplio (10–36 o 10–40) permiten transmisiones 1x con capacidad de subida antes reservada para triples. Potenciómetros en bielas, cassettes ligeros y rodamientos cerámicos ayudan a minimizar pérdida de energía. Quienes afinan la transmisión para eventos como los Alpes o las Montañas Rocosas suelen invertir en marchas adaptadas al perfil del recorrido.
Los ciclistas de gravel y bikepacking cada vez más optan por sistemas sub-compactos y 1x por confiabilidad, aceptando mayores saltos entre marchas a cambio de opciones de seguridad en ascensos no pavimentados. Los corredores de ruta siguen prefiriendo configuraciones compactas o semi-compactas que equilibran capacidad de subida con velocidad en planos.
Aspectos mentales y tácticos
Subir no es solo mecánico; también es psicológico. Saber que cuentas con la relación correcta brinda confianza para enfrentar pendientes difíciles sin pánico. Conservar energía girando eficientemente al inicio deja reservas para ataques decisivos o simplemente terminar fuerte. Los ciclistas avanzados incluso ajustan marchas entre carreras según reconocimiento del recorrido.
En niveles élite, la elección de la relación de marchas se convierte en parte de la táctica de carrera. Ya sea atacando en una subida, marcando ritmo para una contrarreloj o conservando energía para un sprint final, la relación de marchas es una palanca estratégica, no solo un ajuste mecánico.
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