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CUÁLES SON LAS RUTAS DE CICLISMO MÁS ESCÉNICAS EN AMÉRICA DEL SUR
Sudamérica ofrece algunas de las rutas ciclistas más impresionantes del mundo, combinando subidas desafiantes, naturaleza remota y culturas vibrantes. Desde los legendarios pasos de gran altitud de Colombia hasta las carreteras ventosas de la Patagonia, el continente es un paraíso para ciclistas que desean aventura y paisaje. Los recorridos incluyen volcanes imponentes, salares, selvas exuberantes y costas interminables, haciendo de cada viaje una experiencia inolvidable. Este artículo explora las rutas ciclistas más escénicas de Sudamérica, destacando sus características únicas, desafíos y consejos para aprovechar cada recorrido.
Rutas andinas icónicas
La cordillera de los Andes se extiende casi a lo largo de toda Sudamérica, ofreciendo a los ciclistas algunos de los paisajes más dramáticos y subidas más desafiantes del planeta. Desde las colinas cafeteras de Colombia hasta el surreal altiplano boliviano, estas rutas combinan belleza natural con inmersión cultural.
Alto de Letras, Colombia
Conocido como el ascenso más largo del mundo, el Alto de Letras es obligatorio para ciclistas ambiciosos. Con más de 80 kilómetros y un desnivel de más de 3.600 metros, lleva a los ciclistas desde valles tropicales hasta picos andinos envueltos en neblina. En el camino, se atraviesan plantaciones de café, cascadas y pequeños pueblos que muestran la hospitalidad colombiana.
Punto de inicio: Mariquita.
Altura máxima: más de 3.600 metros.
Mejor temporada: meses secos (diciembre–marzo).
Camino de la Muerte, Bolivia
El infame “Camino de la Muerte” cerca de La Paz es a la vez temido y celebrado. Hoy en día se ha convertido en una ruta popular de aventura para ciclistas, con vistas impresionantes de acantilados, cascadas y transiciones a selva exuberante. Aunque alguna vez fue considerado el camino más peligroso del mundo, las medidas de seguridad y los recorridos guiados permiten que los ciclistas lo disfruten con riesgo reducido.
El descenso desde las alturas andinas hacia la cuenca amazónica lo convierte en uno de los recorridos más únicos del continente.
Paso de los Libertadores, Chile–Argentina
Conectando Santiago con Mendoza, este paso andino es famoso por sus curvas cerradas, conocidas como “Los Caracoles”. La subida ofrece paisajes montañosos dramáticos, picos nevados y la sensación de logro que genera cruzar una frontera internacional en bicicleta.
Altitud: más de 3.200 metros en el paso fronterizo.
Destacado: curvas interminables que ponen a prueba resistencia y manejo de la bicicleta.
Mejor época: verano (diciembre–marzo).
Los Andes representan el corazón del ciclismo sudamericano, combinando desafíos de gran altitud con belleza incomparable y profundidad cultural.
Aventuras costeras y selváticas
Más allá de las montañas, las costas y selvas de Sudamérica ofrecen experiencias completamente diferentes pero igualmente gratificantes. Desde carreteras costeras del Pacífico hasta senderos en la selva amazónica, estas rutas destacan por su biodiversidad, encuentros culturales y variedad escénica.
Carretera de la Costa, Perú
La carretera costera de Perú conecta Lima con ciudades como Trujillo y Piura, ofreciendo largos tramos con vistas al océano junto a acantilados desérticos. Los ciclistas experimentan contrastes dramáticos: olas del Pacífico a un lado y dunas áridas al otro. Paradas en restaurantes locales de mariscos añaden un valor cultural y gastronómico al recorrido.
Longitud: más de 1.300 kilómetros de recorrido costero.
Ideal para: ciclistas de resistencia que buscan soledad escénica.
Característica única: combinación de desierto y paisaje oceánico.
Senderos de la Cuenca Amazónica, Brasil
Ciclismo en el Amazonas no es para débiles de corazón, pero para los aventureros ofrece una experiencia inigualable. Los caminos de tierra serpentean por la densa selva, conectando aldeas remotas y revelando fauna en cada tramo. Aunque la infraestructura es limitada, los tours guiados proporcionan acceso seguro a estas rutas.
La combinación de vegetación exuberante, sonidos exóticos y encuentros culturales con comunidades indígenas hace de este recorrido una experiencia profundamente inmersiva.
Costa Verde, Brasil
Extendida entre Río de Janeiro y São Paulo, la ruta Costa Verde ofrece ciclismo costero con fondos de selva exuberante. Los ciclistas atraviesan encantadores pueblos pesqueros, playas prístinas y ciudades coloniales como Paraty, todo mientras pedalean en ambientes húmedos pero impresionantes.
Destacados: playas, selvas y pueblos históricos.
Ideal para: ciclistas que buscan cultura además de paisajes.
Mejor temporada: invierno seco (junio–septiembre).
Las rutas costeras y selváticas equilibran la intensidad de las subidas montañosas con recorridos escénicos que muestran la diversidad ecológica de Sudamérica.
Naturaleza austral y Patagonia
Para ciclistas atraídos por la naturaleza salvaje y la belleza agreste, la Patagonia y el sur de Sudamérica ofrecen algunas de las rutas más icónicas del continente. Paisajes vastos, fuertes vientos y carreteras remotas definen la experiencia, recompensando a quienes aceptan el desafío.
Carretera Austral, Chile
La Carretera Austral es quizás la máxima aventura ciclista de Sudamérica. Con más de 1.200 kilómetros atravesando la Patagonia chilena, recorre glaciares, fiordos, bosques y ríos. La ruta es mayormente de grava, exigiendo resistencia y autosuficiencia, pero el paisaje es incomparable.
Longitud: 1.247 kilómetros.
Destacados: Cerro Castillo, Parque Nacional Queulat y Lago General Carrera.
Mejor temporada: noviembre–marzo (verano patagónico).
Ruta 40, Argentina
La legendaria Ruta 40 de Argentina recorre casi todo el país, desde Bolivia hasta la Patagonia. Los tramos del sur son los más escénicos, atravesando llanuras ventosas, lagos turquesa y picos imponentes como el Monte Fitz Roy. Los fuertes vientos y la soledad aumentan el desafío.
Para muchos ciclistas, la Ruta 40 representa la prueba máxima de resistencia en Sudamérica, combinando gran distancia con paisajes dramáticos.
Tierra del Fuego, Argentina–Chile
En el extremo sur del continente se encuentra Tierra del Fuego, una tierra de glaciares, fiordos y bosques subpolares. Ciclismo aquí significa remoteness y naturaleza pura. Las rutas desde Ushuaia, la ciudad más austral del mundo, ofrecen viajes inolvidables hasta el “fin del mundo.”
Destacados: Ushuaia, Canal Beagle y picos nevados.
Experiencia única: pedalear en el punto más austral accesible por carretera.
Mejor época: diciembre–febrero.
Las rutas salvajes de Patagonia encarnan la esencia del ciclismo de aventura, donde el clima impredecible, la soledad y los paisajes espectaculares se unen.
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