¿Sos fan del ciclocross? La Competencia Soudal Classic Neerpelt es una cita imperdible. Acá te contamos todo: fechas, recorrido, figuras y cómo vivirla al máximo.
COMPETENCIA BADLANDS (ULTRA-GRAVEL): QUÉ TENÉS QUE SABER DE LA CARRERA
Badlands no es solo una carrera de gravel, es una prueba mental, física y emocional que atraviesa uno de los terrenos más duros de Europa: el sureste español. 780 km sin asistencia, con más de 15.000 metros de desnivel, cruzando desiertos, montañas, senderos de roca suelta y playas interminables. Si amás el ciclismo de aventura, este desafío te va a dejar sin aliento. En esta guía te contamos qué la hace tan especial, cómo prepararte y por qué cada vez más riders de todo el mundo se obsesionan con completarla.
Una carrera salvaje por naturaleza
Badlands nació en 2020 con una propuesta radical: recorrer el lado más inhóspito de Andalucía en modalidad ultra-gravel, completamente autosuficiente. Desde entonces, se convirtió en una de las pruebas más épicas del bikepacking europeo. El trazado arranca en Granada y atraviesa el desierto de Gorafe, Sierra Nevada, la Alpujarra, la costa mediterránea y el desierto de Tabernas. ¿El objetivo? Llegar... sin romperte antes.
No hay asistencia, ni campamentos, ni zonas de confort. Cada participante decide dónde dormir (si duerme), dónde conseguir agua y cómo sobrevivir al calor, al viento o a las noches heladas. El clima puede ir de 5°C por la noche a más de 40°C durante el día. Acá, la estrategia importa tanto como la fuerza.
Terreno y puntos clave del recorrido
Desierto de Gorafe: un paisaje marciano, técnico, con subidas secas que castigan duro.
Sierra de la Alpujarra: caminos de ripio con vistas alucinantes, pero desnivel brutal.
Tabernas: el único desierto oficialmente reconocido de Europa. Arena, sol y soledad total.
Costa Mediterránea: kilómetros junto al mar con zonas arenosas y tráfico variable.
Puerto de la Ragua: más de 2000 metros de altitud, y viento frontal asegurado.
El recorrido varía año a año, pero siempre mantiene la esencia: rutas salvajes, mínima señalización y conexión cero. Por eso, completar Badlands no se trata de competir contra otros, sino contra uno mismo. Es la definición de ultra-endurance sobre dos ruedas.
Prepararse para el infierno andaluz
Badlands no es una carrera para improvisados. Acá necesitás tanto piernas de acero como cabeza fría. El entrenamiento debe enfocarse en resistencia pura, adaptación al calor, manejo de sueño y navegación autónoma. No es raro que muchos abandonen por deshidratación, golpes de calor o fatiga extrema. Pero si entrenás bien, la experiencia puede ser inolvidable.
¿Cómo entrenar para Badlands?
Simulá rutas largas (mínimo 200 km) con calor y poco descanso.
Hacé bikepacking real: con el equipo que vas a usar y rutas técnicas.
Entrená la navegación con GPS y mapas offline. Nada de depender del celular.
Practicá alimentación en marcha: sabé qué podés digerir tras 10 horas pedaleando.
Incluí sesiones nocturnas: vas a pedalear de noche, sí o sí.
Mentalmente, tenés que estar listo para momentos oscuros. Va a haber bajones, dolores, y ganas de abandonar. Prepará tu playlist favorita, un mantra motivador o lo que necesites para seguir. Recordá: en Badlands, la mente tira más que las piernas.
Y nunca dejes de escuchar a tu cuerpo. Saber cuándo descansar un par de horas puede ser más estratégico que seguir sin parar. Acá no gana el más rápido: gana el que sabe dosificarse mejor.
Equipo, logística y supervivencia
Armar la bici y el equipo para Badlands es casi tan importante como entrenar. Todo cuenta: el peso, la distribución, la confiabilidad. Vas a estar en medio de la nada, sin mecánico ni tienda de bicis cerca. Cualquier error puede significar abandono. Por eso, lo ideal es probar todo con semanas de anticipación, y viajar con lo justo y necesario (pero sin subestimar nada).
Check básico para sobrevivir
Gravel bike con cubiertas 45 mm o más, suspensión opcional y transmisión 1x.
Frame bags ligeros e impermeables, con buena distribución de peso.
Sistema de hidratación múltiple: bidones + bolsa de agua + filtro portátil.
Luces potentes con autonomía real y varios powerbanks.
Kit mecánico completo: desde eslabón rápido hasta radiopasador extra.
La alimentación también es clave. Llevá comida salada, azucarada y energética. Muchos ciclistas se apoyan en barritas, frutos secos, sandwiches y algún capricho dulce para los bajones mentales. Además, tené claro dónde vas a poder reabastecerte: no hay tiendas cada 10 km, y algunos pueblos cierran temprano.
En cuanto al descanso, algunos optan por dormir bajo las estrellas con bivy, otros cargan carpa ultra ligera. Y hay quienes simplemente paran 20 minutos bajo un árbol. Vos decidís. Pero no olvides llevar ropa térmica, porque en la montaña andaluza, las noches pueden ser muy frías incluso en verano.
Por último, no subestimes la seguridad: localizador satelital, identificación médica, seguro de accidentes y backup de contactos. Badlands es hermosa, pero implacable. ¡Jugá inteligente!
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