¿Sos fan del ciclocross? La Competencia Soudal Classic Neerpelt es una cita imperdible. Acá te contamos todo: fechas, recorrido, figuras y cómo vivirla al máximo.
COMPETENCIA BELGIAN WAFFLE RIDE, QUE TENES QUE SABER DE LA CARRERA?
La Belgian Waffle Ride no es una carrera cualquiera: es un desafío casi épico que mezcla asfalto, tierra, grava, locura y mucho corazón ciclista. Si escuchaste hablar de ella y te preguntás por qué tiene tanta fama, llegaste al lugar correcto. Esta competencia es una de las pruebas más salvajes del calendario gravel en Norteamérica, con ediciones en California, Utah, Carolina del Norte, Arizona y más. Pero no te confundas: esto no es un paseo de domingo, es una prueba de resistencia y cabeza. En este artículo te contamos todo lo que tenés que saber para entender, seguir o incluso animarte a correr esta brutal belleza belga sobre ruedas.
Qué tipo de carrera es y dónde se corre
La Belgian Waffle Ride, o BWR como se le dice en el mundo gravelero, es una competencia de ultraresistencia que mezcla sectores de ruta con tramos off-road de dificultad variable. No es gravel puro, ni ruta clásica: es un monstruo híbrido diseñado para exprimir al máximo a ciclistas todoterreno.
Sedes principales y terreno
San Diego, California: la “original”, con más de 210 km y 3.000 m de desnivel positivo.
Cedar City, Utah: con más altitud y caminos técnicos que rompen piernas.
Asheville, Carolina del Norte: humedad, barro y singletracks furiosos.
Arizona y Kansas: calor, polvo y un mix de desierto y colinas traicioneras.
México y Canadá: sedes nuevas que prometen llevar el caos a otro nivel.
Cada edición tiene su propia personalidad. Lo único que comparten es la brutalidad: todas son largas, técnicas, desafiantes mentalmente y físicamente. Hay ediciones de más de 200 km, pero también versiones “Wafer” (más cortas) y “Wanna” (para novatos o quienes solo quieren probar sin morir en el intento).
Corredores destacados, estilo y qué la hace única
La BWR no solo atrae a ciclistas amateurs con alma de guerreros, también llama a profesionales del gravel, la ruta, el MTB y hasta del ciclocross. El nivel es altísimo, pero lo mejor es que el ambiente es 100% relajado y fiestero: waffles, cerveza belga, música en vivo y buena vibra en cada evento.
Ciclistas top que suelen aparecer
Peter Stetina: ex WorldTour que ahora domina el gravel.
Keegan Swenson: uno de los más completos de EE.UU.
Lauren De Crescenzo: campeona que combina potencia y cabeza fría.
Alexey Vermeulen: otro expro que encontró su lugar en el barro.
Cientos de amateurs: desde leyendas locales hasta debutantes que solo quieren terminar.
Lo que hace única a la BWR es su ADN belga: los organizadores quisieron rendir tributo a las clásicas europeas (como la París-Roubaix o el Tour de Flandes), pero en versión norteamericana. Por eso hay waffles en el desayuno, cerveza artesanal en la meta y caminos que parecen diseñados por un sádico amante del ciclismo.
Además, cada edición tiene sectores icónicos: el “Lemon Twist” en San Diego, los “Red Hills” en Utah, o el “Devil’s Fork” en Carolina del Norte. Todos tienen en común una cosa: ahí vas a sufrir, pero después lo vas a contar con orgullo.
Cómo prepararte para correrla o disfrutarla
¿Estás pensando en correr la BWR? O tal vez solo querés vivirla desde afuera pero como se debe. En ambos casos, preparate bien porque no es un evento común: es una experiencia intensa, larga y llena de matices que te van a quedar grabados.
Consejos clave si vas a competir
Entrená muchas horas: no alcanza con estar fuerte, hay que tener fondo real.
Probá tu alimentación en tiradas largas: geles, barritas, hidratación, todo probado antes.
Elegí bien tu bici: gravel con buena geometría o una ruta con cubiertas 32+ mm.
Revisá el clima de la sede: puede variar mucho entre estados.
Mentalizate: habrá momentos duros, pero el sufrimiento también es parte del show.
Tips si sos espectador o vas en modo fan
Llegá temprano a la largada: el ambiente es una fiesta total.
Ubicate en tramos técnicos: ahí ves a los pros sufrir como vos en el barro.
Visitá los stands: marcas, testeos de bicis y waffles por doquier.
Seguí el tracking en vivo por redes sociales y apps oficiales.
No te vayas sin una cerveza: es parte del ritual post carrera.
Sea desde la bici o desde la banquina, vivir una Belgian Waffle Ride es como ver un rock festival del ciclismo: hay barro, gritos, esfuerzo, premios, abrazos y waffles calientes. ¿Qué más querés?
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