¿Sos fan del ciclocross? La Competencia Soudal Classic Neerpelt es una cita imperdible. Acá te contamos todo: fechas, recorrido, figuras y cómo vivirla al máximo.
COMPETENCIA BRUGGE–DE PANNE: QUÉ TENÉS QUE SABER DE LA CARRERA?
La carrera Brugge–De Panne es una de esas joyas del calendario ciclista belga que todo aficionado debe conocer. Se corre en la región de Flandes Occidental y destaca por su mezcla única de vientos, adoquines y velocidad pura. Conocida también como la Classic Brugge–De Panne, esta prueba forma parte del UCI World Tour y se celebra a finales de marzo. En esta nota te contamos qué la hace especial, cómo es el recorrido, quiénes han brillado en sus rutas y por qué deberías seguirla si amás el ciclismo tanto como nosotros.
Historia y evolución de la Brugge–De Panne
La Brugge–De Panne nació en 1977 bajo el nombre de "Tres Días de La Panne" (Driedaagse van De Panne), como una prueba por etapas previa al Tour de Flandes. Durante décadas fue una antesala clave donde los clasicómanos afinaban piernas para las clásicas de adoquines. Desde 2018, sin embargo, la carrera se reformuló y pasó a ser una clásica de un solo día, parte del calendario World Tour, ganando en prestigio y en participación internacional.
La decisión de acortar la prueba a una jornada trajo consigo cambios importantes en el estilo de la competencia. Se mantuvo el espíritu flamenco, los tramos ventosos cerca del mar y los tramos urbanos que complican a los pelotones. Hoy, es un espectáculo de velocidad, estrategia y mucha técnica grupal para evitar caídas y aprovechar cortes.
De preparatoria a protagonista
Aunque su rol original era de “entrenamiento competitivo”, hoy compite en importancia con otras clásicas de primavera. Con el cambio, también llegó un impulso en la categoría femenina, sumando una versión femenina que crece año a año y atrae a las mejores sprinters del mundo.
Fundación en 1977 como prueba por etapas.
Reformulada como clásica de un día en 2018.
Parte del UCI World Tour desde 2019.
Incluye versión masculina y femenina.
Cambia cada año pero mantiene tramos emblemáticos.
Esta evolución la ha convertido en una cita imperdible tanto para fanáticos como para ciclistas que buscan sumar puntos y visibilidad en plena temporada de clásicas.
Cómo es el recorrido actual
La carrera parte desde la hermosa ciudad de Brujas (Brugge), famosa por sus canales y arquitectura medieval, y termina en la costera De Panne, cerca de la frontera con Francia. Lo que parece una simple travesía entre dos puntos turísticos se transforma en un desafío de alto voltaje, marcado por el clima, los abanicos y el viento traicionero del Mar del Norte.
El recorrido varía ligeramente cada año, pero hay algunos elementos que se repiten: largas rectas abiertas al viento, rotondas estratégicas, tramos urbanos técnicos y un circuito final en De Panne que suele incluir varias vueltas. No hay grandes subidas, pero eso no significa que sea fácil: los sprinters sufren para posicionarse y los equipos deben estar perfectamente sincronizados para proteger a sus líderes.
Factores clave del trazado
El viento lateral, especialmente en la zona de Koksijde y Veurne, suele provocar cortes y abanicos desde temprano. Eso hace que la carrera tenga una tensión constante. Además, hay sectores con pavé (adoquines) que, sin ser tan duros como los del Tour de Flandes o París-Roubaix, igual pueden causar pinchazos o caídas.
Inicio en Brujas, con salida neutralizada por la ciudad.
Paso por localidades como Nieuwpoort y Koksijde.
Circuito final en De Panne con varias vueltas.
Zonas de viento lateral que parten el pelotón.
Sin grandes puertos, ideal para sprinters fuertes.
En definitiva, se trata de una clásica que premia a los más inteligentes: no basta con tener potencia, hay que saber leer el viento, anticiparse a los cortes y tener un equipo que te acompañe hasta el final.
Ciclistas destacados y momentos memorables
A lo largo de los años, esta carrera ha tenido ganadores de renombre y ha servido como trampolín para muchos sprinters que luego brillaron en grandes vueltas o monumentos. Nombres como Alexander Kristoff, Elia Viviani o Yves Lampaert han dejado su huella en De Panne.
Uno de los momentos más recordados fue en 2020, cuando el belga Yves Lampaert fue protagonista de una escapada épica bajo un vendaval tremendo, resistiendo hasta casi el final. También en 2023, la victoria al sprint de Jasper Philipsen fue una clase magistral de posicionamiento, lanzada con el manual en la mano.
Ganadores y sorpresas
Si bien muchos esperan un sprint masivo, no es raro ver ataques lejanos que fructifican gracias a la confusión que genera el viento. La carrera se ha ganado fama de ser “la clásica de los abanicos”, y eso la hace impredecible. En el lado femenino, ciclistas como Lorena Wiebes y Elisa Balsamo han demostrado que la lucha por la rueda buena es tan feroz como en la prueba masculina.
Jasper Philipsen (2023): victoria potente en sprint puro.
Yves Lampaert (2020): escapada legendaria.
Lorena Wiebes (varias veces ganadora femenina).
Participación creciente de equipos World Tour.
Sorpresas constantes por los cortes del viento.
Este tipo de carreras, donde los errores se pagan caro y la astucia vale tanto como las piernas, son las que los verdaderos fanáticos del ciclismo aman. Y la Brugge–De Panne tiene todo eso en grandes dosis.
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