¿Sos fan del ciclocross? La Competencia Soudal Classic Neerpelt es una cita imperdible. Acá te contamos todo: fechas, recorrido, figuras y cómo vivirla al máximo.
COMPETENCIA DRUIVENCROSS OVERIJSE, QUÉ TENÉS QUE SABER DE LA CARRERA?
La Druivencross Overijse no es solo otra fecha del calendario de cyclo-cross: es una catedral del barro, una batalla épica contra pendientes imposibles, raíces traicioneras y rivales con piernas de acero. Esta carrera belga tiene una historia tan densa como su terreno, y si sos fan del CX, sabés que en Overijse nunca hay día fácil. En este artículo te contamos todo lo que tenés que saber sobre esta competencia que enamora, exige y deja huella.
¿Qué hace única a la Druivencross?
La Druivencross Overijse es una carrera de cyclo-cross que se disputa en la ciudad de Overijse, Bélgica, y es famosa por ser una de las pruebas más duras, técnicas y emblemáticas del calendario internacional. Forma parte de la Copa del Mundo de CX y es considerada por muchos como el “Campeonato del Mundo no oficial” por el nivel de los corredores que atrae.
Su nombre viene de la tradición vitivinícola de la región (Druiven = uvas), pero en lugar de brindar con vino, los ciclistas brindan con barro. El circuito tiene subidas bestiales, bajadas resbaladizas, raíces, curvas ciegas y tramos que te hacen dudar si estás en una carrera o en una sesión de tortura ciclista.
Aspectos destacados del circuito
Subidas ultra técnicas con barro hasta los tobillos.
Descensos resbaladizos donde el error no perdona.
Obstáculos naturales y artificiales que exigen técnica y potencia.
Zona de bosques cerrados con raíces, hojas húmedas y niebla épica.
Espectadores al borde de la pista, alentando a puro pulmón.
Es conocida como “La madre de todas las carreras” por su dureza, y también porque la meteorología casi siempre aporta su granito de barro al espectáculo. En Overijse no hay trucos: gana quien tenga más técnica, más fuerza y más corazón.
Cómo prepararte para correrla (o entenderla)
Correr la Druivencross no es para cualquiera. Incluso los profesionales la respetan. Si estás pensando en enfrentarla algún día o simplemente querés mirar la transmisión entendiendo qué están sufriendo los ciclistas, hay cosas clave que tenés que saber.
Esta carrera es una clase magistral de técnica sobre barro. Cada curva, cada bajada y cada subida se puede correr de mil formas, pero solo una es la correcta… y encontrarla mientras tu corazón late a mil es otro tema. Además, la bici juega un rol fundamental: tener una configuración adecuada, buen grip y una estrategia clara de boxes puede marcar la diferencia entre quedar en top 10 o en la lona.
Consejos clave para corredores
Practicar técnica de subida y bajada en barro denso.
Entrenar fuerza explosiva para tramos cortos pero intensos.
Hacer simulaciones de carrera con cambios de bici en boxes.
Estudiar las líneas del circuito el día anterior si es posible.
Mentalizarte para el sufrimiento: la Druivencross no perdona distracciones.
Y si sos espectador, preparate para ver una guerra en cámara lenta: caídas, remontadas, maniobras espectaculares y decisiones tácticas cada segundo. Mirala con ojo técnico y vas a disfrutar cada curva como si fuera una final olímpica.
El clima, además, siempre es protagonista. Lluvia, niebla, o barro congelado: cada año el circuito es diferente, pero siempre desafiante. Llevar la presión adecuada en las cubiertas y tener buena coordinación con el equipo de boxes es clave.
Por qué Overijse es puro cyclo-cross
La magia de la Druivencross no está solo en el barro. Está en su historia, en el amor del público local, en la tradición belga de vivir el cyclo-cross como si fuera religión. Overijse respira CX desde hace décadas, y cada edición es una fiesta deportiva de nivel mundial.
En esta carrera han brillado leyendas como Sven Nys, Mathieu van der Poel, Wout van Aert, y nuevas estrellas que buscan dejar huella en un circuito que no regala nada. Ganar en Overijse es escribir tu nombre en un capítulo especial del libro del CX mundial.
Lo que hace que Overijse enamore
Circuito desafiante pero hermoso, rodeado de bosques y colinas.
Ambiente de fanatismo ciclista: público apasionado, incluso con lluvia.
Historia pura: más de 60 ediciones, siempre con alto nivel.
Organización impecable y respeto por el ciclista.
Es uno de los grandes escenarios donde nacen leyendas del CX.
Además, es una carrera que se ha mantenido fiel a su esencia: nada de circuitos artificiales o “amigables”. Acá se viene a correr con barro en los dientes, sin excusas. Es el tipo de carrera que define a un verdadero ciclista de cyclo-cross.
Así que si alguna vez soñaste con correr o simplemente ver una competencia de CX como se debe, poné a la Druivencross Overijse bien arriba en tu lista. Porque es más que una carrera: es un ritual donde el barro se convierte en gloria.
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