¿Sos fan del ciclocross? La Competencia Soudal Classic Neerpelt es una cita imperdible. Acá te contamos todo: fechas, recorrido, figuras y cómo vivirla al máximo.
COMPETENCIA FLANDRIENCROSS HAMME: TODO LO QUE TENÉS QUE SABER
El Flandriencross en Hamme no es solo una carrera, es una postal viviente del cyclo-cross flamenco: barro, pasión, multitudes y un circuito que no perdona. Parte del calendario X²O Badkamers Trofee, este evento se corre con alma, piernas y cabeza. ¿Qué lo hace especial? Su tradición, su trazado exigente y su ambiente inigualable. Si sos fan del ciclismo y aún no te metiste de lleno en el mundo del cyclo-cross, esta es la puerta de entrada ideal. Y si ya sos fanático, sabés que Hamme siempre entrega momentos inolvidables. En esta nota, te contamos todo lo que tenés que saber para seguirla, entenderla y disfrutarla como se debe.
Qué es el Flandriencross y por qué importa
El Flandriencross de Hamme es una parada obligada del circuito belga de cyclo-cross. Se celebra cada año en la ciudad de Hamme, ubicada en Flandes Oriental, una zona donde este deporte es religión. El evento forma parte de la X²O Badkamers Trofee, una de las competiciones más prestigiosas de la temporada, junto con la Copa del Mundo y el Superprestige.
El nombre “Flandriencross” ya te da una pista: hace honor a los ciclistas duros, los que no le escapan al barro ni al viento. Esos que, como los legendarios Flandriens del pasado, se curtieron en caminos difíciles y condiciones extremas. Y este circuito hace justicia a ese espíritu.
Por qué Hamme es clave en la temporada
Es parte del ranking X²O, con clasificación por tiempos acumulados (como el Tour).
Suele tener clima complicado: barro garantizado y mucho frío.
Tiene historia: corredores top como Sven Nys, Wout van Aert y Eli Iserbyt han brillado acá.
Se corre en un circuito clásico y técnico, ideal para ver maniobras espectaculares.
Reúne a miles de fans locales: la hinchada flamenca se hace sentir.
Es una carrera que se vive a flor de piel, tanto en la bici como afuera. La pasión en Hamme no se negocia.
Cómo es el circuito de Hamme
El trazado del Flandriencross mezcla todo lo que amamos del cyclo-cross: barro, césped, curvas cerradas, subidas cortas, tablones y un tramo de asfalto que invita a los remates potentes. Se ubica en la zona del parque recreativo Mirabrug, cerca del canal Durme, lo que le da un entorno pintoresco… hasta que empieza la lluvia.
Suele tener entre 2.5 y 3 km de longitud, y el barro es casi siempre protagonista. Las condiciones pueden cambiar de una vuelta a otra, lo que exige máxima concentración y técnica constante. No es un circuito “de fuerza bruta”, pero sí castiga cada error.
Zonas destacadas del recorrido
Los tablones: dos barreras que obligan a bajar de la bici si no tenés timing perfecto para saltarlos.
Curvas entre árboles: técnica pura, ideal para ver maniobras ajustadas o errores épicos.
El canal: un sector rápido pero estrecho, donde los adelantamientos son riesgosos.
La zona de barro pesado: a veces empujan la bici más de lo que pedalean… clásico flamenco.
Recta final de asfalto: ideal para sprints si la carrera llega ajustada.
Lo que define al circuito de Hamme es que exige todo: físico, técnica, estrategia y cabeza. Ganar ahí no es casualidad, es mérito puro.
Como espectador, es un placer recorrerlo: hay buena visibilidad, pantallas gigantes, y puestos de comida con clásicos belgas. ¡Todo pensado para que no te pierdas ni una vuelta!
Consejos para corredores y fanáticos
Ya sea que vayas a competir, o simplemente quieras vivir el Flandriencross como espectador apasionado, hay varios tips que pueden mejorar tu experiencia. Esta no es una carrera más: tiene personalidad, historia y clima hostil. Prepararse bien es parte del ritual.
Para los corredores: cómo sobrevivir Hamme
Estudiá el trazado: cada curva tiene una línea ideal. Ver carreras anteriores ayuda mucho.
Elegí cubiertas con tacos profundos: el barro es una fija, no improvises con el grip.
Prepará dos bicis y un buen mecánico: el cambio rápido puede salvarte.
Dosificá el esfuerzo: es una hora intensa, no te fundas en la primera vuelta.
Entrená en condiciones reales: el barro se aprende pedaleando en barro, no en Zwift.
Para el público: cómo vivirlo al máximo
Llegá temprano: los mejores lugares se ocupan rápido, sobre todo cerca de los tablones o curvas técnicas.
Llevá botas de lluvia: el barro no perdona ni a los que miran.
Probá la comida local: papas fritas con salsa y cerveza belga, plan ideal.
Seguimiento con app o GPS: si estás en el circuito, tener la app oficial te ayuda a ubicarte.
Sumate al folklore: llevá bandera, gorro y garganta lista. Acá se alienta en serio.
Hamme es una de esas carreras que no se olvidan. Tanto si soñás con correrla algún día, como si solo querés disfrutarla desde el alambrado o la tele, te vas a ir con el corazón latiendo fuerte. Porque esto no es solo ciclismo. Esto es cyclo-cross del bueno.
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