¿Sos fan del ciclocross? La Competencia Soudal Classic Neerpelt es una cita imperdible. Acá te contamos todo: fechas, recorrido, figuras y cómo vivirla al máximo.
COMPETENCIA GENT–WEVELGEM: QUÉ TENÉS QUE SABER DE LA CARRERA?
Gent–Wevelgem es una de esas clásicas flamencas que tiene de todo: historia, adoquines, viento cruzado, ataques sorpresa y emoción hasta el final. Aunque no tiene la brutalidad del Tour de Flandes, guarda su mística en cada kilómetro. En esta guía, te contamos todo lo que tenés que saber de esta competencia: cómo es su recorrido, qué ciclistas se lucen, por qué el viento puede ser más decisivo que los muros, y cómo podés seguirla como un verdadero fan. Si te gusta el ciclismo de primavera, este artículo te va a dejar con ganas de ver la próxima edición desde la primera fuga.
¿Qué es la Gent–Wevelgem?
La Gent–Wevelgem es una clásica de un día que se corre en Bélgica, en plena temporada de primavera, y es parte del prestigioso calendario UCI World Tour. Se celebra una semana antes del Tour de Flandes y suele ser una de las primeras grandes batallas entre los clasicómanos del pelotón.
La carrera arranca en la ciudad de Ypres (anteriormente en Gante, de ahí su nombre) y finaliza en Wevelgem, tras aproximadamente 250 km de recorrido. Es famosa por su combinación de sectores llanos y expuestos al viento, más una sección central con los temidos "muros", colinas empinadas y muchas veces adoquinadas.
Una clásica con historia y emoción
Fundada en 1934, esta competencia tiene un sabor único. Es un homenaje al ciclismo flamenco, pero también un tributo a la historia: la ruta pasa por zonas marcadas por la Primera Guerra Mundial. Incluso se la conoce como la "Clásica de los Campos de Batalla".
Es una de las clásicas belgas más antiguas.
Forma parte del tridente flamenco junto a E3 y Ronde van Vlaanderen.
La carrera tiene una versión femenina de gran nivel.
El viento ha sido más decisivo que los muros en muchas ediciones.
Se caracteriza por sprints reducidos o escapadas exitosas.
La Gent–Wevelgem es especial porque equilibra táctica, fuerza y lectura de carrera. No siempre gana el más fuerte, pero sí el más inteligente. Muchos clasicómanos la marcan como objetivo top del año.
Recorrido, muros y viento letal
El trazado de Gent–Wevelgem tiene varios ingredientes que la hacen única. Arranca con kilómetros tranquilos, ideales para que se forme la fuga del día, pero rápidamente aparecen sectores abiertos donde el viento cruzado puede partir el pelotón en mil pedazos. Si hay abanicos, ya está: o estás en el grupo bueno, o no volvés más.
La zona de los muros flamencos
La parte más exigente llega a mitad de carrera, cuando los corredores entran a la zona de colinas del sur de Flandes Occidental. Ahí se enfrentan al Kemmelberg, el muro estrella, que se sube dos veces: una por asfalto y otra por su lado adoquinado, mucho más bestial.
Kemmelberg: 800 metros al 11%, con adoquines que sacuden el alma.
Baneberg: corto pero durísimo, se sube antes del Kemmel.
Monteberg: transición clave antes de los muros duros.
Plugstreets: caminos de tierra que homenajean los campos de batalla.
Tramos de viento: donde se arman los cortes más decisivos.
Después de los muros, los últimos 30 a 40 km son llanos, pero eso no significa que sean fáciles. Si el grupo es reducido, hay ataques, marcajes y juegos mentales. Si el pelotón está roto por el viento, la victoria suele definirse entre un grupo selecto que supo leer bien la carrera desde el principio.
El sprint final en Wevelgem puede ser entre sprinters puros o entre clasicómanos con buena punta de velocidad. Todo depende de cómo se haya dado el día: clima, táctica y locura flamenca.
Favoritos, equipos y cómo seguirla
Gent–Wevelgem tiene una lista de ganadores de lujo: Peter Sagan, Greg Van Avermaet, Tom Boonen y Wout van Aert, por nombrar algunos. Es una carrera que pueden ganar tanto velocistas como clasicómanos ofensivos. Eso la hace impredecible y emocionante para el espectador.
¿Quiénes suelen brillar en esta clásica?
Los equipos que mejor la dominan son los que entienden el viento y saben posicionarse antes de los muros. Soudal–Quick Step, Jumbo–Visma, UAE Emirates y Alpecin-Deceuninck son habituales animadores.
Wout van Aert: potencia y lectura de carrera en estado puro.
Jasper Philipsen: sprint demoledor si llega al final en el grupo.
Matej Mohorič: no le tiene miedo a atacar de lejos.
Christophe Laporte: ideal para abanicos y remates duros.
Corredores sorpresivos: cada año alguien nuevo se mete en la pelea.
La estrategia ideal es anticipar. No esperar. Si te dormís en el corte bueno, perdiste la carrera. Por eso, los equipos tienen que estar con los cinco sentidos desde el kilómetro cero. No es una clásica para improvisar.
¿Cómo ver Gent–Wevelgem como un fan de verdad?
Se puede ver en vivo por Eurosport, GCN+ y otras plataformas de streaming que cubren el World Tour. Lo ideal es seguir la carrera desde temprano, porque los cortes importantes pueden darse ¡a 180 km de meta! Además, podés seguir los GPS en vivo, comentarios por redes sociales, y analizar la táctica con tus amigos fanas del ciclismo.
Si alguna vez viajás a Flandes, esta es una de las clásicas con mejor acceso para el público. El ambiente en el Kemmelberg es inolvidable: banderas, cerveza, frío y una energía única. Gent–Wevelgem no es solo una carrera, es una fiesta flamenca sobre ruedas.
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