¿Sos fan del ciclocross? La Competencia Soudal Classic Neerpelt es una cita imperdible. Acá te contamos todo: fechas, recorrido, figuras y cómo vivirla al máximo.
COMPETENCIA GRAVEL ALASKA EPIC: QUÉ TENÉS QUE SABER DE LA CARRERA
La Competencia Gravel Alaska Epic no es una carrera más: es una travesía de resistencia, estrategia y puro amor por la bici. A través de terrenos remotos, temperaturas variables y paisajes que te dejan sin aliento, esta carrera gravel se convirtió en una parada obligada para ciclistas que buscan una experiencia épica, desafiante y transformadora. En esta guía te contamos TODO: qué es, cómo se corre, qué necesitás llevar y cómo prepararte. Así que ajustá el casco, calibrá las ruedas y seguí leyendo que lo que viene... ¡es puro pedal!
¿Qué es la Competencia Gravel Alaska Epic?
La Competencia Gravel Alaska Epic es una carrera de ciclismo de aventura que se celebra en los imponentes paisajes de Alaska, combinando caminos de ripio, senderos forestales y terrenos cambiantes que exigen lo mejor de cada ciclista.
Se trata de un evento diseñado para verdaderos amantes del gravel, de esos que no le temen al viento en contra ni a los cambios de clima. El recorrido abarca cientos de kilómetros a través de la naturaleza más salvaje, sin asistencia externa y con estaciones de control bien separadas.
Un formato único para una experiencia única
La carrera se destaca por su modalidad: autosuficiencia. Esto significa que cada participante debe cargar su propio equipo, alimentos, herramientas y gestionar su estrategia de descanso. No hay vehículos de apoyo, ni asistentes personales, ni comodidades urbanas. Es vos, tu bici, y Alaska.
Duración: Entre 5 y 10 días, según el ritmo
Distancia promedio: +800 km de puro gravel
Altimetría acumulada: Más de 10.000 metros
Modalidad: No asistida (autosuficiencia)
GPS obligatorio: seguimiento en tiempo real
No se trata solo de velocidad: también se premia la estrategia, la planificación y el temple mental. La Alaska Epic se gana con cabeza fría y piernas calientes.
Cómo prepararse para esta carrera
Prepararse para la Competencia Gravel Alaska Epic es un proyecto en sí mismo. No basta con ser un ciclista de fin de semana: necesitás meses de planificación, adaptación física, mental y logística. Este no es un fondo largo, es una odisea sobre ruedas.
Entrenamiento físico y mental
El entrenamiento debe incluir largas jornadas sobre terrenos mixtos, simulaciones de fatiga, rodadas nocturnas y manejo técnico en descensos complicados. Pero igual de importante es la preparación mental: largas horas solo, sin música, sin estímulos, solo el ruido del viento y el crujido de la grava. ¿Estás listo para eso?
Entrenamientos semanales de +100 km en gravel
Práctica de navegación con GPS
Simulación de carga completa en la bici
Técnicas de recuperación activa
Testeo de nutrición e hidratación en ruta
Equipo y logística: lo que no puede faltar
La bici debe ser robusta, liviana, versátil. Llantas reforzadas, transmisión confiable, frenos potentes y espacio para alforjas o bikepacking. El clima en Alaska puede pasar de sol radiante a tormenta polar en cuestión de horas, así que cada pieza de ropa técnica cuenta.
Bolsa de dormir para bajas temperaturas
Cocina portátil y alimentos liofilizados
Luces potentes y cargador solar
Herramientas y repuestos básicos
Botiquín de primeros auxilios y pastillas potabilizadoras
A esto sumale la logística previa: cómo llegar a Alaska, dónde alojarte antes y después, cómo embalar la bici para el avión, y cómo asegurarte de tener señal de emergencia satelital. Todo suma. Todo cuenta.
Lo mejor (y lo más duro) de correrla
Correr la Alaska Epic es una experiencia transformadora. La belleza de los paisajes es brutal: glaciares, bosques interminables, pasos montañosos y cielos que parecen pintados. Pero ojo, que lo que emociona también agota. Las condiciones son extremas y los desafíos mentales son tan intensos como los físicos.
Momentos que te cambian la vida
Cada día ofrece postales que se te graban en la retina: cruzar un río helado, pedalear bajo la aurora boreal, ver un alce a pocos metros. Pero también hay momentos de frustración: pinchazos sin fin, frío que cala los huesos, noches sin dormir bien. Y aún así, cuando cruzás la meta... lo volverías a hacer mil veces.
Paisajes que no tienen precio
Comunidad ciclista épica y solidaria
Crecimiento personal como nunca antes
Cansancio real, pero satisfacción plena
Una historia para toda la vida
¿La volverías a correr?
Casi todos los finishers coinciden: la primera vez es un salto a lo desconocido, la segunda es una revancha personal. Muchos vuelven mejor preparados, con más experiencia, más livianos de equipaje y más fuertes de cabeza. Porque la Alaska Epic no se corre una vez. Se corre hasta que te enamora. Y cuando lo hace, no hay vuelta atrás.
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