Home » Apuestas »

COMPETENCIA LIÈGE–BASTOGNE–LIÈGE: ¿QUÉ TENÉS QUE SABER DE LA CARRERA?

La Liège–Bastogne–Liège no es cualquier carrera: es una de las más legendarias del ciclismo mundial. Conocida como "La Decana" por ser la más antigua de las clásicas, esta competencia belga pone a prueba piernas, corazón y estrategia. Si sos fan del ciclismo o simplemente te intriga el mundo de las grandes vueltas, esta es una carrera que tenés que conocer. En este artículo vas a encontrar su historia, los secretos de su recorrido, datos clave para entender por qué es tan especial, y qué ciclistas han dejado su huella. Así que ajustate el casco y preparate para pedalear por los caminos del Ardenas.

Historia y origen de la Liège–Bastogne–Liège


La Liège–Bastogne–Liège es una de las carreras más antiguas del ciclismo, y por eso se ganó el apodo de "La Decana". Su primera edición fue en 1892, cuando aún se usaban bicicletas de madera, y desde entonces no ha dejado de formar parte del calendario ciclístico europeo, salvo algunas interrupciones por guerras mundiales.


Se disputa en la región de Valonia, al sur de Bélgica, y conecta las ciudades de Lieja y Bastogne. La versión moderna de la competencia parte de Lieja, va hasta Bastogne y luego regresa, cubriendo un recorrido que ronda los 250 km, todo en un solo día. Es parte de las cinco "Monumentos" del ciclismo junto con el Tour de Flandes, París-Roubaix, Milán-San Remo y el Giro de Lombardía.


¿Por qué es tan importante?


La Liège no es solo tradición, también es sufrimiento puro. Su perfil montañoso en las Ardenas la convierte en una clásica dura, ideal para escaladores con aguante. Por eso, no es raro que ganadores del Tour de Francia también figuren en su palmarés.


  • Es la clásica más antigua aún en disputa

  • Forma parte del calendario UCI World Tour

  • Ha sido ganada por leyendas como Eddy Merckx

  • Tiene ediciones masculina y femenina

  • Se corre cada primavera (abril)


El paso del tiempo no ha hecho más que consolidar su estatus. Hoy, sigue siendo una cita obligada para cualquier ciclista que quiera ganarse un lugar en la historia.

Perfil de la carrera y puntos clave


El recorrido de la Liège–Bastogne–Liège es brutal, así de simple. Aunque no tiene puertos de alta montaña como en el Tour, las cotas ardenesas son cortas pero empinadas, y se acumulan una tras otra sin dar respiro. Es un terreno que obliga a los corredores a estar en forma y saber cuándo apretar o guardar energía.


El trazado ronda los 250 km, con un desnivel acumulado que supera los 4000 metros. Algunas de las cotas más famosas son la Côte de La Redoute, la Côte des Forges, y la Côte de la Roche-aux-Faucons. Cada una tiene su mística, su historia de ataques memorables o desfallecimientos inesperados.


Cotas más importantes


  • Côte de La Redoute: Con 2 km al 8.9%, es donde muchas veces se rompe la carrera.

  • Côte de la Roche-aux-Faucons: Un punto estratégico cerca del final, ideal para ataques letales.

  • Côte de Saint-Nicolas: Casi llegando a la meta, en pleno corazón de la comunidad italiana en Lieja.


Además del trazado, el clima es un factor que puede cambiar todo. Abril en Bélgica es impredecible: puede haber sol, lluvia, viento o incluso nieve. Eso hace que la estrategia tenga que adaptarse sobre la marcha. Y ojo, porque los favoritos muchas veces se quedan sin piernas cuando menos lo esperás.


Otra característica clave es el sprint final, que ahora se da en el Boulevard d’Avroy de Lieja, donde se han vivido batallas épicas entre corredores que llegan con lo último de sus fuerzas.

null

Ganadores legendarios y momentos icónicos


Hablar de la Liège–Bastogne–Liège es hablar de grandes nombres. El más célebre sin duda es Eddy Merckx, que la ganó 5 veces entre los años 60 y 70. Pero también hay figuras modernas que han brillado, como Alejandro Valverde, Philippe Gilbert o Tadej Pogačar.


Lo lindo de esta carrera es que no siempre gana el favorito. A veces, un outsider pega el salto de su vida y se lleva la gloria. Otras veces, un ataque calculado en La Redoute o en la Roche-aux-Faucons deja sin chances a todo el pelotón.


Momentos para la historia


  • 1980: Bernard Hinault ganó bajo una nevada épica que congeló a media carrera.

  • 2009: Andy Schleck atacó desde lejos y llegó solo con una victoria gloriosa.

  • 2021: Pogacar venció a Alaphilippe en un sprint de infarto.

  • 2011: Gilbert completó la triple corona ardenesa ese año.


Y no nos olvidemos de la edición femenina, que desde 2017 también escribe su propia historia con grandes campeonas como Annemiek van Vleuten o Lizzie Deignan. La lucha por la igualdad también se pedalea, y en Lieja hay lugar para todos.


En resumen, esta clásica no solo exige lo mejor del físico, sino también del corazón. Cada curva, cada cota y cada gota de sudor cuentan. Si sos fan del ciclismo, la Liège–Bastogne–Liège tiene que estar en tu radar.

SABIAS QUE SE PUEDE APOSTAR AL CICLISMO? VER >