¿Sos fan del ciclocross? La Competencia Soudal Classic Neerpelt es una cita imperdible. Acá te contamos todo: fechas, recorrido, figuras y cómo vivirla al máximo.
COMPETENCIA MTB BRITISH COLUMBIA EPIC: QUÉ TENÉS QUE SABER DE LA CARRERA
La British Columbia Epic es mucho más que una competencia MTB: es un viaje salvaje a través del corazón de Canadá, diseñado para los amantes del ciclismo de aventura. Con más de 1000 km por delante, desniveles importantes y paisajes que parecen salidos de un documental, esta carrera es una de las joyas del bikepacking extremo. En esta nota te contamos qué esperar, cómo prepararte y por qué tantos ciclistas de todo el mundo sueñan con enfrentarla al menos una vez en la vida. ¿Vas a ser uno de ellos?
Qué es la British Columbia Epic?
La British Columbia Epic 1000 (sí, mil kilómetros, no es chiste) es una competencia de mountain bike tipo bikepacking que atraviesa la provincia de Columbia Británica, en Canadá. Se trata de una ruta semi-autónoma, sin asistencia oficial, que conecta Merritt con Fernie, cruzando montañas, lagos, bosques y pueblos remotos.
La particularidad de esta carrera es que, más allá del desafío físico, se pone a prueba tu capacidad de supervivencia, navegación, resistencia mental y gestión del equipo. Nada de autos de apoyo, nada de hoteles cinco estrellas: dormís donde podés y comés lo que llevás o conseguís en el camino.
¿Cómo es la ruta exactamente?
El recorrido sigue principalmente el trazado del antiguo Kettle Valley Railway y otras rutas ferroviarias abandonadas, lo que significa caminos de tierra, ripio, senderos angostos y puentes de madera centenarios. A lo largo del camino vas a encontrar:
Cumbres nevadas incluso en verano.
Subidas que te sacan el alma y bajadas técnicas de vértigo.
Pasos remotos donde no hay ni señal ni civilización por horas.
Ciclovías tranquilas entre bosques de coníferas y lagos cristalinos.
Encuentros con fauna salvaje: osos, alces, ciervos…
No hay un “día 1” fijo, porque la carrera es tipo ITT (Individual Time Trial): cada quien elige cuándo salir dentro de una ventana determinada y el tiempo se mide desde que arrancás hasta que llegás. Por eso, cada participante vive una experiencia única, sin pelotones ni estrategia grupal. Pura aventura solitaria.
Aunque no es una carrera con premios en efectivo ni podios, el respeto y prestigio que ganás al completarla no tiene precio. Terminás transformado, física y mentalmente.
Preparación física y mental
Si pensás encarar la Epic 1000, más te vale llegar con entrenamiento sólido. No alcanza con pedalear los fines de semana: esta carrera exige fondo, técnica y resistencia al dolor y al cansancio. Son entre 6 y 14 días de pedaleo continuo, con jornadas que fácilmente superan las 12 horas diarias. Algunos locos lo hacen en menos de 4 días, durmiendo poco y empujando al límite, pero no es lo normal.
Lo recomendable es prepararte al menos con 6 meses de antelación, combinando:
Rodajes largos (mínimo 100 km) varias veces por semana.
Entrenamientos con alforjas o mochila para simular peso.
Salidas de varios días en modalidad bikepacking para probar equipo y logística.
Entrenamiento de fuerza (especialmente piernas y core).
Técnicas de navegación, lectura de mapas y GPS.
Entrená tu cabeza tanto como tus piernas
El 80% del desafío está en la cabeza. El cansancio, la soledad, el frío y la incertidumbre te van a poner a prueba más de una vez. Es clave aprender a gestionar las emociones, mantener la motivación y tener planes B para cuando todo salga mal (porque va a pasar).
Una buena estrategia es incluir meditaciones cortas, visualización de objetivos y mantener un diario de entrenamiento donde registres avances y frustraciones. Así fortalecés también tu parte mental.
Y nunca subestimes la importancia de la recuperación: dormir bien, comer mejor y saber cuándo frenar hacen la diferencia entre completar o abandonar.
Consejos de equipo y logística
Acá es donde muchos se equivocan. La Epic no es una carrera donde podés improvisar con lo que tengas a mano. El equipo que elijas puede hacerte la vida más fácil... o convertirse en tu peor pesadilla. Tené en cuenta que cada gramo cuenta, pero también necesitás estar preparado para frío, lluvia, hambre y roturas mecánicas.
Checklist básico e inteligente
Bici MTB o gravel robusta, con cubiertas anchas (mínimo 2.1”) y transmisión confiable.
Bolso de manillar, frame bag y seat pack bien distribuidos, impermeables.
Sistema de hidratación de al menos 3 litros, idealmente con filtro para agua de río o lago.
Kit de herramientas completo: parches, inflador, eslabón rápido, cadena extra, etc.
Ropa por capas: térmica, impermeable y corta viento.
Llevá también alimentos de alto valor energético, como barras, frutos secos, mantequilla de maní y comida liofilizada. Algunos pueblos tienen tiendas, pero podés estar días sin cruzarte con ninguna. Planificá cada día y revisá el mapa de servicios.
Un GPS confiable con mapas offline y powerbanks resistentes al agua son clave. No confíes solo en el celular. Bajate tracks actualizados y estudiá bien las variantes del recorrido, porque puede haber nieve, derrumbes o incendios forestales que obliguen a desvíos.
Por último, considerá llevar un localizador satelital tipo SPOT o Garmin InReach. No es obligatorio, pero puede salvarte la vida en zonas sin señal, y tu familia va a estar más tranquila siguiéndote online.
Recordá: menos es más, pero nunca sacrifiques seguridad por ligereza. Y siempre testeá todo el equipo antes. Todo.
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