¿Sos fan del ciclocross? La Competencia Soudal Classic Neerpelt es una cita imperdible. Acá te contamos todo: fechas, recorrido, figuras y cómo vivirla al máximo.
COMPETENCIA SUPERPRESTIGE DIEGEM: TODO LO QUE TENÉS QUE SABER
La Superprestige Diegem es mucho más que una carrera de ciclocross: es un show nocturno, un festival del barro y una cita obligada para quienes viven el ciclismo con el corazón. Disputada en Bélgica, tierra sagrada del CX, esta fecha forma parte del prestigioso circuito Superprestige y se corre en un formato único bajo las luces artificiales, con miles de fanáticos alentando con pasión desbordante. Si querés saber cómo es la competencia, por qué enamora a los corredores y al público por igual, y qué necesitás para vivirla al máximo (ya sea corriéndola o viéndola como fan), seguí leyendo que te lo contamos todo en este artículo cargado de emoción, datos y pasión ciclista.
Qué es la Superprestige Diegem y por qué es tan especial
La Superprestige Diegem es una de las fechas más queridas y espectaculares del calendario de ciclocross. Se corre cada diciembre en el pequeño pero vibrante pueblo de Diegem, Bélgica, como parte del legendario circuito Superprestige, que reúne a los mejores corredores del mundo en diferentes competencias a lo largo de la temporada. Lo que la hace única es su horario: es una de las pocas carreras nocturnas del calendario, iluminada completamente por focos que le dan un aire épico y teatral al evento.
Más allá del formato nocturno, Diegem tiene todo lo que un fanático del CX ama: barro, frío, técnica, público encendido, y un recorrido que mezcla tramos urbanos con zonas verdes y escaleras asesinas. Ver (o correr) esta carrera es una experiencia multisensorial: sentís el sonido de las cadenas forzadas por el lodo, el aliento del público a centímetros, el olor a papas fritas belgas y cerveza en el aire. Es, simplemente, una fiesta del ciclocross que todos deberían vivir alguna vez.
Un evento que mezcla tradición, espectáculo y comunidad
Desde hace más de 30 años, la Superprestige Diegem forma parte del folklore ciclista belga. Para los locales, es casi una celebración nacional. Para los corredores, es un escenario ideal para medirse contra los mejores en condiciones extremas. Y para los aficionados, es la carrera perfecta para acercarse al ciclocross con una birra en la mano y mucha emoción en el pecho.
Ubicación: Diegem, Bélgica – a 10 km de Bruselas.
Fecha: diciembre, generalmente previo a Navidad.
Formato: carrera nocturna de ciclocross.
Categorías: élite masculina y femenina, sub-23 y juniors.
Ambiente: festivo, con fuerte presencia del público local.
Cómo es el circuito y los desafíos del recorrido
El circuito de Diegem es una joya para quienes disfrutan los trazados técnicos, impredecibles y llenos de ritmo. Combina tramos sobre asfalto urbano con pasto embarrado, escaleras, curvas cerradas y subidas explosivas. Todo eso bajo las luces artificiales que iluminan como si fuera un estadio. El contraste entre las zonas oscuras del parque y las calles brillantes le da un tinte dramático al recorrido, ideal para el espectáculo y el suspenso.
Lo más difícil de este circuito no es solo el barro (que puede ser espeso o resbaladizo, según la lluvia de los días previos), sino cómo cambia vuelta a vuelta. Las huellas se deforman, el terreno se rompe, y hay que saber leerlo al vuelo. Se necesita una mezcla de potencia, agilidad y buena lectura de carrera para no perder segundos preciosos en cada giro. Las secciones de escaleras y los tramos técnicos obligan a bajarse de la bici varias veces por vuelta, y eso exige coordinación y explosividad en los movimientos.
Zonas icónicas del circuito de Diegem
Año tras año, el trazado mantiene ciertas secciones ya clásicas. Por ejemplo, el tramo de subida al parque municipal, con su mezcla de pasto y piedra, es uno de los más duros. También son famosas las escaleras dobles, donde muchos ataques se definen. El cruce urbano sobre una pasarela de metal entre edificios es un sello de la carrera, y las curvas cerradas entre cintas y público crean una atmósfera vibrante.
Longitud del circuito: entre 2,8 y 3,2 km por vuelta.
Vueltas totales: 6 a 9 según la categoría y clima.
Terreno: barro, pasto, asfalto, arena y escaleras.
Iluminación: circuito 100% artificial, estilo estadio.
Nivel técnico: alto, con secciones de habilidad y potencia pura.
Todo esto convierte a Diegem en una carrera que premia a los corredores completos. No basta con tener piernas: hay que tener cabeza fría, reflejos rápidos y una bici perfectamente puesta a punto para condiciones cambiantes. Cada curva es una decisión, y cada error puede costarte posiciones. Así se define el verdadero ciclocross, y Diegem es el ejemplo perfecto.
Cómo prepararte y disfrutar la experiencia
Si pensás correr en Diegem o ir como espectador, lo primero que tenés que saber es que te espera una experiencia intensa. Para los corredores, la preparación tiene que incluir entrenamientos específicos en barro, bajadas y subidas cortas, transiciones rápidas bici-pie y mucho trabajo de fuerza. Diegem no perdona los errores y tampoco regala tiempo, así que cuanto más familiarizado estés con este tipo de circuito, mejor.
La bici debe estar a punto. Neumáticos con dibujo agresivo, presión ajustada al barro, sistema de cambios limpio y bien protegido. Muchos corredores usan dos bicis para intercambiar durante la carrera, especialmente si hay lluvia. El equipo técnico juega un papel clave: tener alguien en boxes para limpiar la bici puede marcar la diferencia. La alimentación previa también es clave, ya que se corre de noche y es importante gestionar energías de forma inteligente.
Consejos para corredores y fanáticos
Para los que van a mirar, la clave es llegar temprano, abrigarse bien y llevar algo para hacer ruido (cornetas, cencerros, lo que sea). El público es parte del show y en Diegem se vive como una fiesta. El ambiente es familiar y loco al mismo tiempo. Podés caminar por casi todo el circuito, ver a tus ídolos de cerca, y sentir que formás parte de algo grande. Y si sos corredor amateur, podés inscribirte en categorías abiertas y correr en el mismo circuito donde después brillan los cracks del CX mundial.
Entrená en circuitos técnicos y embarrados.
Revisá tu bici y llevá repuestos básicos.
Llevá dos bicis si podés, y un ayudante en boxes.
Comé bien durante el día y descansá antes de la carrera.
Disfrutá el evento, el entorno y la cultura ciclista belga.
En definitiva, la Superprestige Diegem es una carrera que hay que vivir. Ya sea arriba de la bici o alentando desde el costado del barro, es una experiencia que resume todo lo hermoso y desafiante del ciclocross. Competencia, pasión, locura, técnica, clima extremo y comunidad. Si te gusta el CX, esto es lo más parecido a ir al Mundial. ¡Nos vemos en la noche de Diegem con el corazón latiendo fuerte y la bici embarrada hasta el cuadro!
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